H. G. Wells, La polilla
La polilla (“The Moth”)Probablemente haya oído hablar de Hapley, no WT Hapley, el hijo, sino el célebre Hapley, el Hapley de Periplaneta Haplüa, Hapley el entomólogo.Si así es, conocerá al menos la...
View ArticleCristina Rivera-Garza, El último verano de Pascal
El último verano de PascalTeresa Quiñones me amaba porque tenía la costumbre de mirarla en silencio cuando ella discurría sobre la disolución del yo.-¿Quién eres tú? -solía preguntarme al final de su...
View ArticleGustavo Adolfo Bécquer, Volverán las oscuras golondrinas
Volverán las oscuras golondrinas Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales jugando llamarán. Pero aquellas que el vuelo refrenaban tu...
View ArticleLev Tolstoi, El león y el perrito
El león y el perrito En un jardín zoológico de Londres, se mostraban las fieras al público a cambio de dinero o de perros y gatos que servían para alimentarlas.Una persona que deseaba verlas, y no...
View ArticleAlejandro Jodorowsky, Calidad y cantidad
Calidad y cantidadNo se enamoró de ella, sino de su sombra. La iba a visitar al alba, cuando su amada era más larga. Alejandro Jodorowsky, Calidad y cantidad.Alejandro Jodorowsky
View ArticleLara de Agua, Son como pájaros
Son como pájarosvienen a buscarmeno entiendocómo pueden hacerse tan pequeñosentrar por mis ojosllegar hasta mi sangre beber de ellacuidarme a su maneradesde dentrocómo pueden,y la cosa siguesalgo de...
View ArticleOlga Tokarczuk, De historias finales
De historias finales.Mientras su esposo polaco Petro yace muerto en la nieve fuera de su casa, la ucraniana Paraskevia piensa en su vida juntos. En este extracto recuerda la guerra, cuando el ejército...
View ArticleAntonio Tabucchi, Dama de Porto Pim
Dama de Porto PimTodas las noches canto, porque para eso me pagan, pero las canciones que has escuchado eran pesinhos y sapateiras para los turistas que están de paso y para aquellos americanos que se...
View ArticleJulio Cortázar, Historia con migalas
Historia con migalasLlegamos a las dos de la tarde al bungalow y media hora después, fiel a la cita telefónica, el joven gerente se presenta con las llaves, pone en marcha la heladera y nos muestra el...
View ArticleAdolfo Bioy Casares, Un viaje o El Mago inmortal
Un viaje o El mago inmortalO cómo o para qué nos encantó nadie lo sabe.(Don Quijote, II, 22).Para alcanzar la muerte no hay vehículo tan veloz como la costumbre, la dulce costumbre. En cambio, si usted...
View ArticleJulio Cortázar, La puerta condenada
La puerta condenada.A Petrone le gustó el hotel Cervantes por razones que hubieran desagradado a otros. Era un hotel sombrío, tranquilo, casi desierto. Un conocido del momento se lo recomendó cuando...
View ArticleStephen Vincent Benét, Junto a las aguas de Babilonia
Junto a las aguas de BabiloniaAl norte, al oeste y al sur hay buena caza, pero está prohibido ir hacia el este. Está prohibido ir a cualquiera de los Lugares Muertos, salvo en busca de metal, y quien...
View ArticleSara Gallardo, Los trenes de los muertos
Los trenes de los muertos.El rápido a Bahía Blanca arrastró al hijo del capataz de la cuadrilla que reparaba las vías. Era un hombre triste desde la muerte de su mujer; con esto se dio a beber.El hijo...
View ArticleMary Oliver, Alevines
Alevines.Miles de pececillos se mueven a lo largo de las orillas: un rebaño, un vuelo bajo el peso del agua, hundiéndose y elevándose, de espinazo lábil; sus aletas bogan, ínfimas y precisas; son...
View ArticleFlannery O’Connor, Un hombre bueno es difícil de encontrar
Un hombre bueno es difícil de encontrarLa abuela no quería ir a Florida. Quería visitar a algunos de sus conocidos en el este de Tennessee y no perdía oportunidad para intentar que Bailey cambiase de...
View ArticleRichard Matheson, Botón, botón
Botón, botón.El paquete estaba junto a la puerta —una caja de cartón sellada con cinta, la dirección y sus nombres escritos a mano: Señor y Señora Lewis, 217 E. calle 37, Nueva York, Nueva York, 10016....
View ArticleRicardo Reques, Virus
Virus Todo ocurrió como lo habían pensado. Un virus de diseño acabaría solo con un pequeño porcentaje de la población mundial, pero inocularía el miedo. Era la excusa perfecta para defender la...
View ArticleRay Bradbury, El ruido de un trueno
El Ruido de un Trueno El anuncio en la pared parecía temblar bajo una móvil película de agua caliente. Eckels sintió que parpadeaba, y el anuncio ardió en la momentánea oscuridad: Safari en el Tiempo...
View ArticleSara Mesa, Arbolito
Arbolito.En realidad, casi todo lo que cuento trata de otra cosa.Quiero decir, parece que va de algo, pero hay otro algo detrás, agazapado, presto a saltar en el momento en que menos lo espero.Puede...
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